SEO y rendimiento
El rendimiento de una web no es lo que marca una herramienta en un portátil con fibra. Es lo que miden los usuarios reales, con sus móviles y sus conexiones, y es el dato que usan los buscadores. Por eso la conversación empieza por el campo: qué percentil 75 tiene hoy la página, en qué plantilla se concentra el problema y qué elemento concreto es el que tarda.
A partir de ahí, el trabajo es de causas, no de trucos. Una imagen enorme servida sin formato moderno, una fuente que bloquea el pintado, un script de terceros que se carga antes que el contenido o una consulta que se repite en cada visita explican la mayoría de los casos. Ninguno se arregla con un plugin de caché encima; se arreglan quitando el trabajo que sobra.
El SEO técnico va en la misma dirección: que cada página tenga una URL estable y una sola versión canónica, que las alternativas por idioma se declaren bien, que los redirects antiguos sigan resolviendo en un solo salto y que lo que no debe indexarse no se indexe. Es el trabajo que sostiene al contenido, no un sustituto de escribirlo.
Lo importante es que la mejora no se pierda al mes siguiente. Un presupuesto de rendimiento —un límite explícito de peso y de tiempo— convierte la velocidad en una condición del despliegue y no en una limpieza que hay que repetir cada temporada.
Cómo trabajamos
Cuatro pasos, sin sorpresas
El mismo proceso en un encargo de tres semanas y en una plataforma de dos años.
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Alcance
Una sesión para entender el proceso de negocio, no para enseñar plantillas. Salimos con prioridades y precio por fases.
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Arquitectura
Modelo de datos, integraciones y presupuesto de rendimiento antes de escribir la primera pantalla.
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Construcción
Entregas semanales en un entorno visitable. Lo que se aprueba se despliega, no se acumula.
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Operación
Monitorización, copias verificadas y despliegues que cualquiera del equipo puede ejecutar.
Siguiente paso
Hablemos de lo que tiene que hacer tu web
Respondemos en un día laborable con una propuesta de alcance por fases, o con la razón por la que creemos que no somos el estudio adecuado para el encargo.